Es ésta la primera de tres tribunas sobre la suerte, buena, mala o regulera. Nos vamos a Gijón, de la mano de Jorge Osorio, para sumergirnos en el fútbol de hace medio siglo cuando, además de jugar hombres como los que ya no nacen, este deporte se regía por unos designios de marcado surrealismo. Hasta tal punto que el anecdotario actual -putas, coches y drogas- palidece completamente ante las viejas historias que cuentan nuestros abuelos, eso sí, durante veinte minutos y poniéndose de pie delante de la tele en mitad de un partido crucial jodiéndole la marrana a ti y a todos tus invitados.
O de cómo el Sporting quebró al destino una noche de verano del 61.
Me encantan los subtítulos que le da por poner a la gente con tal de «vender» las historias al más puro estilo del Hollywood años 20 cuando el título de las películas era poca cosa en comparación a los geniales reclamos que las acompañaban.
La historia que nos ocupa hoy pasa desapercibida para cualquier «futbolero» menos para el seguidor medio del Sporting o los propios jugadores de la época que vivieron de primera mano tan rocambolesca finta. Y es que cualquier aficionado acérrimo, del club que sea, debe conocer esas pequeñas batallas que tras muchos años se siguen contando en los bares a pie de barra y que enriquecen de verdad la historia de un equipo. No basta con conocer los títulos o las finales alcanzadas, hay que conocer los guiños, los campos, los sucesos y hombres que forjaron la historia.
Antecedentes
Hablar del fútbol de los años 50-60 en los que tuvo lugar esta historia es hablar de la noche de los tiempos, algo tan lejano como la época en la que los dinosaurios pasaron a mejor vida, pues este deporte avanza a una velocidad de vértigo y poca relación aparte de algunas reglas guarda con aquel divertimento jugado por paisanos que bien podrían ser el amigo del alma de tu abuelo, el panadero del barrio o ese vecino del quinto que está cojo perdido.
De aquellos tiempos lejanos solo un puñado de elegidos quedan en el recuerdo de la gente que los pudo disfrutar bien sea porque fueron jugadores de una técnica y calidad insuperable (Di Stefano, Pelé, Cruyff, Best) bien sea por la entrega y dedicación en cuerpo y alma a un club durante años y años. Es difícil que a tu equipo de alma vaya a parar un genio de los antes mencionados, sin embargo todos los clubes cuentan con un par de los segundos como Pepe Ortiz, el protagonista de esta historia.
El club que había logrado su segundo ascenso en la 51-52 y realizado una gira por Cuba y México en el verano del 53 (chúpate esa Florentino) volvió a la segunda en la 54-55 para recuperar de nuevo el sitio con una ascenso histórico en la 56-57 (107 goles a favor) Sin embargo en la 58-59 se hundió para no volver hasta la 69-70. Así pues la década de los años 60 fue negra como el carbón para el Sporting y hasta finales de los 90 con las malditas sociedades anónimas deportivas no se superaron los despropósitos deportivos cosechados en aquella época.
La peor temporada de aquella década en segunda fue la 60-61, con el club sumido en una crisis económica brutal y una serie de fichajes desacertados (¿a qué me recuerda eso?) El equipo con diez victorias, dos empates y quince derrotas se las tenía que ver en la promoción contra el Burgos para evitar el descenso a tercera. En la ida en Gijón el 18 de junio, 2-3 para el Burgos, la cosa pintaba mal y peor que iba a pintar tras el 2-1 en la capital castellana, así pues el 25 de Junio descenso a tercera división.
Será maravilloso viajar hasta Mallorca
Aquel descenso que debía haber supuesto poco menos que la desaparición del club se pudo superar gracias a unos cuantos guiños de la fortuna.
El equipo que precedía al Sporting en la clasificación de segunda era el Condal de Barcelona, que acuciado por las deudas se vio en la tesitura de renunciar a su puesto en la categoría abriendo de paso una pequeña puerta a la salvación. Si no es por aquella renuncia el fútbol en Gijón podría haberse convertido en un divertimento menor como lo pueda ser en cualquier ciudad del país que por las circunstancias no haya tenido la suerte de contar con equipo que lo representase durante muchos años en las primeras categorías.
El Sporting reclamó la plaza del Condal pero la Federación no le cedió el puesto, tenía una idea mejor para pasar unos días de Agosto en Mallorca, organizar un torneo con todos los equipos implicados en ascensos y descensos enfrentándose los de Gijón a Sestao y Castellón por un puesto en la final, el ganador del torneo se quedaba la plaza del Condal.
El primero de los rivales, Sestao, no se presentó al partido (ya van un par de guiños importantes) así pues el 14 de Agosto jugaría las semis contra el Castellón y aquí viene lo gordo: Empate a dos goles tras los primeros noventa minutos y en la prórroga tras adelantarse el Castellón nueva igualada gijonesa con un penalti cuando el partido tocaba a su fin. Cuentan las crónicas que el penalti entró poco menos que botando por el medio de la portería.
¿Había comentado ya que el fútbol de antes era otra cosa? En lugar de tirar unos penaltis o repetir el partido como la final del torneo ya estaba programada para el día siguiente se decidiría el finalista lanzando una moneda al aire.
El capitán del Sporting, Ortiz, (jugador en activo desde la 48-49 a la 62-63 y posteriormente delegado del club durante treinta y tres años) había ganado los dos sorteos de campo previos eligiendo cruz, ahora lo que estaba en juego no era ver quien ponía el cuero en movimiento, era ver quien seguía vivo en la lucha por un puesto en segunda.
Como no hay dos sin tres y con el delegado del equipo a su lado poniéndose pálido al escucharlo Ortiz pedía otra vez cruz … y salió cruz. Sí amigos, así era como te podías evitar un descenso hace cerca de cincuenta años, tirando una moneda al aire. Las tres cruces de Ortiz, que le pidió la moneda al árbitro de recuerdo, no es para menos, y éste no se la quiso dar, eran tiempos de posguerra.
Al día siguiente, el 15 de Agosto el Sporting con la inercia del día anterior vencía al Sevilla Atlético por 2-1 sellando una permanencia poco menos que impensable casi dos meses antes.
Qué pasó después
Obviamente la ciudad se echó a las calles para recibir a los chavales y se podría pensar que con un susto como ese en el cuerpo el equipo enderezaría el rumbo al año siguiente… Negativo, en la temporada 61-62, el Sporting clavó los números del ejercicio anterior: diez victorias, dos empates y quince derrotas.
Aunque esta vez no hubo ni que jugar promoción, pues al descender la Real Sociedad de primera a segunda, el equipo se quedó con la plaza de su filial, el San Sebastian.
La leyenda del guitarrista Robert Johnson cuenta que en un cruce de caminos del profundo sur confederado, vendió su alma al diablo con tal de convertirse en el mejor músico de blues. El cruce de caminos del Sporting fue Mallorca y la venta de su alma, las tres cruces de Ortiz.
El equipo gijonés vivió una época gloriosa de finales de los 70 a finales de los 90 con más de veinte campañas consecutivas en primera, finales de copa, participaciones en la UEFA cuando clasificarse todavía era algo…sin embargo siempre que el equipo ha necesitado una «ayudita» bien fuera en esa liga a cara de perro con el Madrid del año 78-79, bien fuera en esas finales de copa a principios de los 80 ante el propio Madrid o Barça, siempre se vio dejado, por no decir vejado, de la mano de la diosa fortuna…Con decir que en la final contra el Barça el verdugo fue el propio Quini…Y ahí sigue el club a día de hoy, renqueando en segunda al cumplirse hace unas fechas los nueve años del descenso más triste de la historia del fútbol español hasta el presente año, que se va otro clásico por el váter: la Real.
Por decirlo de otra forma, si existe la suerte y se puede medir, contar o gastar el Sporting se la fundió toda en aquella noche de Mallorca allá por el año 61.
En realidad el que os escribe no cree en la suerte, la mayor parte de las veces tanto en la vida real como en el deporte se tira de ella para justificar errores, falta de cálculo o incapacidad. Sin embargo a veces suceden cosas inexplicables en las que es necesario sacarla a relucir para salir del paso. ¿Cómo explicar las circunstancias que llevaron al Sporting a salvarse con una moneda al aire?
10 abril, 2007 a las 3:28 pm
Sois la leche.
10 abril, 2007 a las 7:36 pm
Quien no quiere al Sporting… Puxa!!
Por otro lado, menuda moda ésa de los sorteos. Ni mi madre había nacido, pero como seguidor fanático de la selección española, manifiesto mi disgusto por haber sido apartados del Mundial´54 por idéntico mecanismo, en este caso contra el Turco.
11 abril, 2007 a las 11:40 am
Yo soy aficionado de la Real, y siempre le he tenido bastante cariño al Sporting porque, aparte de que se ganó la primera liga en el Molinón (esa historía tendría sitio aquí, con esa mítica genuflexión de Juanito), son equipos de parecida dimensión e idéntica filosófia, al menos hasta que el Sporting comenzó a traer europeos del este de calidad dudosa (con honrosas excepciones) y la Real mercenarios de cualquier lado, y de calidad más que dudosa todavía.
Veía al Sporting en 2ª (y cerquita de la 2ªB algunas veces), y se me partía el corazón, porque veía que nos podía pasar lo mismo perfectamente, cosa que se avecina sin remedio.
En fin, el fútbol ha cambiado, y los cambios no son siempre para mejor. Aunque hay que saber adaptarse, cosa que estos dos equipos no han hecho.
Ánimo asturianos, y a ver si la próxima temporada terminamos los dos equipos en puestos de ascenso.
11 abril, 2007 a las 1:03 pm
¿La Real? Kodro,Kovacevic,Aldrige,Txipiron Atxinson,Karpin,Oceano,Craioveanu,Nihat…ojalá el Sporting hubiera pillado alguno de esos.De todas formas coincido en que no aferrarse a la tradición ha sido una de las claves en nuestros hundimientos.
Yo prefiero que no baje la Real,habría dos puestos de ascenso en lugar de uno para el año que viene.
11 abril, 2007 a las 3:20 pm
Hombre, esos sí, pero también se nos ha colado (sobre todos los últimos años) muchísima morralla. El Sporting también ha tenido buenos extranjeros, como Nikiforov o Lediakhov, pero casi todos los demás…
16 junio, 2007 a las 2:58 am
i’am really impressed!!
12 junio, 2012 a las 10:43 am
¡ A SEGUNDA ! ¡ A SEGUNDA ! ¡ A SEGUNDA !
12 junio, 2012 a las 10:44 am
¡A SEGUNDA! ¡A SEGUNDA! ¡A SEGUNDA!