En RBBE no sólo se encuentran los textos más cultos y profundos, sino los más sensacionalistas. Como ilusionante equipo redashional pensábamos que éramos de calle los mejores, pero nos hemos dado cuenta de que no, de que somos mejores que nosotros mismos, pues el elemento clave, la piedra angular de todo medio de información deportiva, el sudaca, también contamos con el mejor. Desde Uruguay, una especie de Cataluña argentina, pero con un negro por cada tres habitantes, el affaire Messi.
Finalmente intimidado por anónimos y amenazas procedentes de este vivero de envidiosos que pulula por acá, voy revelar el protocolo de trabajo que aplicamos los ojeadores al servicio del F.C.B. Advierto que este protocolo es confidencial, hay un montón de clubes desesperados por pillar las líneas maestras de tan fructífero procedimiento y que ha llevado al Barça a acumular cracks por generación espontánea, encabezados por esa perla rioplatense llamada Lionel Messi.
No descubro nada nuevo si revelo que el protocolo bebe de las fuentes del cuyffismo. Obvio. Pero me tienen podrido estos híbridos de hiena y mandril que han tomado la redacción de la RBBE y andan insinuando que el trabajo del equipo técnico cruyffista es un churro. Que no hay como nacer con la flor en el culo y esperar que el Madrid te regale ligas en Tenerife. O que en nuestro circo culé, cuando crecen los enanos, es porque Messi se hace un gigante. Les aseguro que todo eso es muy irritante. Porque esa atribución genética del esfínter floreciente valdrá para Cruyff Nuestro Profeta. Pero el común de los mortales la flor debemos sembrarla, germinarla, regarla día a día con amor y perseverancia. Por eso mismo ahora escribo con los gallumbos a la altura de los tobillos y mi culo invicto posado sobre un saco abierto de semillas con certificación orgánica, en concreto semilla de zapallo zucchini, una hortaliza local parecida al pepino pero que en época de cosecha alcanza tamaños y texturas más dolorosas. Ya se lo advertí, trabajo fructífero pero muy irritante.
Ahora van a permitirme que les fastidie con un par de principios sobre horticultura sostenible. Punto uno. El petróleo barato se agota. Punto dos. Los herbicidas, pesticidas y fertilizantes fabricados a partir de derivados petroquímicos también se agotan. Y ahí va nuestro secreto: un fertilización sostenible orientada a la florida fructificación del ojete debe basarse en un abono natural, sin derivados del petróleo, recurriendo al estiércol más a mano, a saber, la cagada propia.
Y bueno. A buen entendedor sobran palabras, pero como somos fumboleros, añado aclaraciones. Todas esas reverendas cagadas en fichajes que al vulgar culé dejan perplejo, llámense Van Bommel, Maxi López, Ezquerro o Jodonsen, son un abono de calidad premium para que brote la agricultura del culo con mayor exhuberancia.
Es una técnica infalible, que en principo practicamos en la intimidad por aquello del top secret. Sin embargo la tenemos tan asumida que a veces el subconsciente nos traiciona. Por eso, cuando un cruyffista integral y confeso entra en crisis o conflicto, su reflejo pavloviano lo catapulta a bajarse los pantalones y encularse un puñado de semillas.
Esa indiscreción de Laporta en el detector de metales del Prat casi deja en pelotas, primero a él, y después a nuestro protoculo (sic) floricultor. Pero a Dios gracias, casualmente esa mañana Laporta no llevaba semillas orgánicas en el monedero. Y como los cajeros automáticos todavía no las dispensan, pues todo se quedó en un susto.
Los lectores más torticeros estarán pensando, ja. Que una cagada sonora y ventosa como fichar a Ezquerro fue tan solo un recurso tramado para quitar presión a un rutilante crack en edad de juvenil como Messi. Para nada. Porque ustedes recordarán que los técnicos del Barça alumbraron la diarreica idea de mandar a Messi al Cádiz a foguearse. A nadie, ni tampoco a los ojeadores, se nos ocurrió mantenerlo en la recámara mientras a Ezquerro lo matábamos de polivalencia. Porque a Ezquerro lo fichamos de polivalente, y en cierta manera acertamos, pues el navarro ha fracasado por la derecha, por la izquierda, por el centro, tirando diagonales, y hasta cuando se levanta del banquillo lo deja frío.
El resto ya es historia. Antes de partir hacia Cádiz, Messi es convocado al mundial sub-21. Ver, llegar, golear y campeonar con las maneras del Dios argentino: Messi y diez más. Txiqui, Director Técnico culé, levantando el culo del semillero para perderlo corriendo hacia la concentración de la selección argentina con un contrato de crack en blanco. Provocaban ternura posteriores declaraciones de Messi, que se convenció de su aptitud para jugar en primera cuando, jugando junto a compañeros de selección que ya lo venían haciendo con sus clubes, vio que no desentonaba. Es un honor para mí integrar este prodigioso equipo técnico del Barça y cagarla tupido en fichajes basura. Sembrar desconfianza entre los canteranos como estrategia para la espontánea eclosión del único genio del fútbol que ha dado La Masía.
Caso práctico de puesta en marcha del protoculo floricultor. Vean qué simple y eficiente:
Próxima siembra: semilla híbrida de manzana de Serbia-Mollerusa con chile Brasuco-Mexicano.
Próxima cagada: fichen a Palacio, el precio lo pongo yo.
Informe técnico: el suministro de papel higiénico que me lo mande el club.
Próxima germinación: colonoscopia a la cera poniéndose tres cirios sin vacilar. Uno a Sant Bojan y otros dos, pues a Dos Santos.
5 abril, 2007 a las 9:28 pm
Bra-vo.
Ehteee, prodígueshe máhs, Akelarre Soshíal.