Con el buen tiempo que hace no es fácil recabar ánimo para soltar ladrillos. Sabemos que Fran ha demandado al Deportivo y que Lendoiro lo ha recibido al grito de ¡nos quieren timar! También Sergio Ramos en un acto patriótico sin precedentes, a España servir hasta morir, ha librado con una sutil pero contundente hostia a la selección y al Atlético de Madrid del fútbol despampanante de Fernando Torres. Roberto Carlos y Beckham se niegan a hacer una gira por Israel con el Madrid. El Sevilla anda mosca con los aficionados que revenden las entradas de las finales. El Manchester se ha llevado por ochenta kilotones las dos perlas portuguesas, Nani y Anderson. Demasiados portugueses para una sola plantilla, a ver lo que tardan en entonar fados por un gang bang con tranny publicado en el Sun. Sólo queda Pepe, el central, por usurparle a Pinto da Costa. Han pasado muchas cosas pero, la verdad sea dicha, con los pájaros trinando, las extranjeras de corto y las terrazas desplegadas en las aceras nos sudan un poco la polla. Queremos rememorar, divagar suavecito en clave de soft pop, así que tiramos de nuestro mesurado pero sagaz culé, Tacitus, para una columna veraniega sobre uno de esos futbolistas que ya no nacen: Juan Gómez «Juanito». En la imagen, antes de pagar una multa de medio millón de pesetas por exponerse a una lesión, a saber: sobrecarga, tendinitis… Gracias a él yo sé lo que es el «asiento de la muerte» en un coche. Sentado en uno dijo adiós al mundo, volviendo de ver al Madrid meterle tres al Torino del lesionado pesetero Rafa Martín Vázquez. (Foto: Plata y Oro)
Giñando un poco
Uno de mis primeros recuerdos futboleros es el partido que España jugó en Yugoslavia en 1977, decisivo para la clasificación al Mundial de Argentina. Recuerdo perfectamente que estaba comiendo y llegó mi madre, diciendo que habían lesionado a Pirri. Ni me acordaba de que había partido, pero fui corriendo a ver la tele. Por la tarde en el colegio todo el mundo hablaba del botellazo a Juanito. Fue sustituido, e hizo un gesto con el pulgar hacia abajo en plan emperador romano condenando al gladiador. En Belgrado en el 77, en la época del mariscal Tito, no podías andarte con coñas.
Mi memoria futbolera está por tanto muy ligada a Juanito. Un tipo siempre rodeado de polémica. Hay cosas que sabe todo el mundo. Que intentó, o consiguió, agredir a un árbitro, o un linier y fue sancionado un par de años sin jugar en Europa, que pateó a Matthaus como el vendimiador que podía haber sido. O que acuñó frases como “noventa minuti en el Bernabeu son molto longo” pronunciada en San Siro después de perder un partido de ida contra el Inter. Otras cosas son menos recordadas. A mí me impactó por ejemplo una portada de Don Balón, también de finales de los 70, donde decía “me dopé en el Burgos. Tomé centramina”. Se me quedó grabado, y eso que yo creo que no sabía ni qué era Burgos, dopé, ni centramina.
Pero por encima de todo a Juanito le recuerdo contra el Barça. Básicamente por lo fundamental: porque hacía grandes partidos, y nos solía meter goles, y en aquella época nos ganaban la Liga casi siempre, aunque hacíamos ver que salvábamos la temporada ganando en nuestra casa y alguna vez en la suya. Tenía esa chulería de barrio, un poco canalla, que del rival solamente se puede admirar en secreto. Nadie odia a un chulo que no intimida en la cancha. Si acaso da asquito. Este no era el caso. Juanito era un aglutinador de madridismo, sin duda, pero su mérito fue ser también un aglutinador de antimadridismo.
Lo esencial para odiarle era lo que hacía en el campo, pero la guinda la ponía fuera. Se enfrentaba dialécticamente con quien fuera. Con Helenio Herrera, al que incluso dedicó un gol acercándose al banquillo y recomendándole que se fuera al asilo. O con Núñez, por ejemplo. Ya hablé de Josep Lluis, que se limitó a decir que no entraba a discutir con alguien que “dejaba embarazadas a las mujeres por las esquinas”, afirmación que aunque hiperbólica, se acercaba a la realidad. En el gol sur del Camp Nou, que yo empecé a frecuentar en esos años tumultuosos, era con diferencia el que tenía más cánticos dedicados. Se entonaban cosas como “que horror, que horror, Juanito es un violador”, “Juanito, cabrito, mucho culo y poco pito”, o (cántese con música de carrasclás que bonita serenata) “la Plaza de Cibeles está llena de perritos porque dicen que han parido las fulanas de Juanito”). Un dechado de ingenio. Desde luego, rimas mucho más trabajadas que ese grito de illa illa illa Juanito maravilla, que a mi juicio es indigno de esta figura señera. Ha habido que esperar casi treinta años para escuchar, en las escalinatas del Congreso, una rima tan penosa como esa. Ya sabes, la que hace rimar ista ista ista con feminista.
1 junio, 2007 a las 2:29 pm
Siempre a la última, el Frente Atlético continúa recordando a tan insigne futbolista. A saber: «Illa illa, Juanito hecho papilla», «Indemnización, para el del camión» y la «moderada» «Juanito como mola, tu tumba en Fuengirola». Se acordarán aún de él en otros campos del Imperio?
1 junio, 2007 a las 2:44 pm
El Pateti se ha quedado en los 70…
1 junio, 2007 a las 3:09 pm
Joder Pedro Tomás, luego la gente se extraña de que dé miedo ir al Calderón.
1 junio, 2007 a las 3:20 pm
No te olvides, Tácitus, del gargajo en toda la cara de Juanito a Stielike cuando éste volvió con el Neuchatel.
¿La segunda foto es Juan Gómez? Qué bonita.
En el Calderón, siempre tan respetuosos con la muerte y el dolor ajeno, también se rimaba ‘Chendo cabrón, mataste a tu varón’.
1 junio, 2007 a las 4:02 pm
Lo de la selección es como dijo Joaquin un «despelote». Mira que me cuest a darle la razón a los mandriles, pero lo de no llevar a Raul es un asunto personal del sabio de Hortaleza. No creo que los llamados estén mejor que el peor Raul. Dicen que si se lesiona otro llamará a Portillo. Se equivocan, llamará a quien le indique Delamorena director de RadioIniesta, que al fín y al cabo es el que manda, como antaño mandaba el butano.
Por cierto como abonado atlético pido miles de disculpas por el bochornoso espectáculo ante el Barca, queríamos perder, pero no que nos humillaran como lohicieron, con el trés cero podíamos llegar a un pacto de no egresión, pero nos humillaron. Ahora muchos coolchoneros preferimos que la Liga la gane el Sevilla.
Saludos.
1 junio, 2007 a las 4:06 pm
Reñones, añado otra canción de tipo mortuorio: «se va a moriiiiiiiiiiiiiiir, se va a moriiiiiiiiiiiiiir, el hijo de Mijatovic» (también aplicable a «los hijos de Urdangarín», esta cantada en el Palau, y no precisamente de La Música Catalana).
1 junio, 2007 a las 4:10 pm
Víctor, si relees tu comentario y ves algo raro… a tu familia le puede pasar algo…
1 junio, 2007 a las 5:40 pm
Niente di raro, Don Alvaro, niente proprio!! Le baccio la mano…
1 junio, 2007 a las 5:48 pm
Dal profondo dil cuore, il notro guido per te napoli mio, la nostra storia continua, vince sempre, per noi.
Y no tengo nada más que añadir
1 junio, 2007 a las 6:30 pm
Bueno, miedo de ir al Calderón no mucho, quizá sólo con las cargas policiales en los derbis contra el vecino, ahí sí que se respira el auténtico fútbol en forma de pelotas de goma. Pero lo cierto es que no sólo Juanito es blanco de los cánticos del frente: «Del Corral, donde está el chaval», el del hijo de Mijatovic que decía Rátzia y la estrella de los cánticos cuando viene la Real Sociedad, que no es pasarse tres pueblos sino abandonar la Comunidad de Madrid en segundos: «Por eso yo / quiero pinchar, a un guarro de la Real/ no nos engañáis / Aitor Zabaleta era un jarrai».
1 junio, 2007 a las 6:53 pm
Modélica mejor afición de España…
1 junio, 2007 a las 7:12 pm
…que no se aburre en el fútbol. Y si la cosa está aburrida, se pone Pichu y nos anima a todos.
1 junio, 2007 a las 7:12 pm
Yo estuve en el Calderón viendo el Atlético – Real Sociedad de la 96/97 (2-2), con la camiseta de la Real por debajo de la cazadora, por supuesto. Tendría yo unos 12 años. Según entrábamos al campo, un joven demócrata nos entregó un pasquín que exhortaba a las masas a linchar a Aranzábal y a no sé qué jugador más de la Real, por haber firmado un manifiesto en favor del acercamiento de presos a Euskadi. El Frente estuvo bastante comedido aquel día (el partido del Atlético fue pésimo, como es habitual), y no recuerdo ningún grito.
Mi padre y yo vimos el partido desde detrás del banquillo de la Real (lo que se supone que es una entrada buena, y un sitio tranquilo), y nos pasamos el partido oyendo barbaridades lanzadas por señores y señoras de los 50 para arriba, que no voy a reproducir aquí.
A mí que no me vengan diciendo que la del Atlético es la mejor afición de España. Cada vez que lo dicen por la tele me dan ganas de romper la pantalla. De la afición del Cádiz, con la que comparte el título, hablaremos otro día, cuando salga el tema.
En cuanto a Juanito, hay que recordar el ridículo que hizo cuando, al ganar en Valladolid el último partido de la 80/81, empezó a ir de rodillas al vestuario para celebrar el título de liga. Hasta que, mediado el cumplimiento de su promesa, Zamora marco en Gijón el gol que le dio el título a la Real.
En fin, DEP, otro gilipollas más a nómina del mejor club del siglo XX.
PD: Miguel Fuentes acaba de dimitir como presidente de la Real Sociedad.
1 junio, 2007 a las 7:19 pm
Yo la única vez uqe he pasado miedo en un campo de fútbol fue en El Cerro del Espino, Atlético B – Sevilla de Tsartas. Un tipo, tras gol de Moya en el 90 ¡con la cara! me susurró al oído: ahora os vamos a matar a todos. Y casi me defeco encima en el instante. Me fui a los treinta segundos de oir eso y no hubo batalla campal, pero sí recuerdo a una vieja del sevilla agarrada a una farola y dos señores de sus sesenta años insutándola brutalmente. A ella y a Felipe González (!). Por eso decía Tomás lo de ir al campo. Al Calderón llevo sin ir años, curiosamente, 0-1 para el Sevilla ¿89-90?
Rafael, tengo familiares realistas y les decía yo que Aranzábal jugaba mal en España a propósito porque era etarra. Me decían y juraban que no: que era así de malo, que de verdad. Y ahora con lo del manifiesto me pregunto si serán las dos cosas a la vez.
1 junio, 2007 a las 7:20 pm
Iba a poner la de Juanito de rodillas en Valladolid mientras Zamora «afuracaba» la portería del Piles en El Molinón pero veo que se me han adelantado.
Cuando la Real ganó la liga en El Molinón mi padre dejó de ir al fútbol por el quemazo de que un par de años no fueramos capaces nosotros a ganar el título al Madrid.No le quedaba nada por ver a mi padre,juas.
1 junio, 2007 a las 7:38 pm
no sé, chicos, igual es que ha cambiado el baremo, pero no creo que lo de mejor afición de españa tenga nada que ver con la caballerosidad para con el equipo contrario.
Yo el mayor miedo furgolístico lo pasé enfundado en una camiseta del aleti preconstitucional, dentro de un bareto de la ribera del manzanares infestado de miembros del frente atlético (prolegómenos de un derbi de copa), cuando un jovial skinhead puso en conocimiento de toda la animada concurrencia que ‘el greñas maricón ése tiene pinta de ser vikingo’.
1 junio, 2007 a las 8:02 pm
Lo mejorcito de cada casa está normalmente en callejón de al lado del Calderón. Pero vamos, debe ser que me he acostumbrado. Una vez estuve cual Antonio Salas con los Ultras del Madrid en los bares de Concha Espina y como que parecían más fieros. Y cuando atentó la ETA en aquella semifinal de Champions también se les veía muy griegos.
También os digo que lo de mejor afición de España es una gilipollez que se inventó la prensa para contentar a la masa. Que ya me gustaría a mí que mi Atleti ganase (un algo) y que la mejor afición sea otra.
1 junio, 2007 a las 8:27 pm
Yo volví a casa con un peso extra en los calzoncillos cuando en enero del 98 ó 99 ganó el Athletic 0-1 en el Bernabéu con gol de Ezquerro. Me levanté para celebrarlo y al cabo de unos diez minutos llegó un joven ultrasur de 1´50m, me agarró de la pechera y me dijo: «Respeta el lugar». En un principio no entendí muy bien que quería decirme, pero leí en los ojos del grupo de calvorotas que acompañaban al enano, que lo mejor era estar callado y mirando al suelo durante el resto del partido.
Es curioso ver como el tema de la entrada nunca tiene nada que ver con los comentarios que dejamos los demás.
1 junio, 2007 a las 8:40 pm
No te preocupes que, por lo general, esta casa está muy orgullosa de los comentarios que genera. De hecho, haré una fiesta de final de temporada con los mejores y saldrá un buen ladrillazo.
Eso del Athletic en el Bernabeu merece una entrada. Yo le tiré bolas de nieve a Julen Guerrero hasta casi descalabrarlo. Lo leereis.
1 junio, 2007 a las 8:59 pm
Jajaja, lo de Julen Guerrero habrá que leerlo.
Álvarez, quizá te haya sonado la expresión «joven demócrata» que he usado en mi anterior post. La uso mucho desde que la leí en aquel escrito tuyo sobre Bastón y la orden jedi alopecicobigolanar en Me teneís contento.
La verdad es que aquel Burgos de principios de los 90 se merece un artículo (Bastón, Ayúcar, Alejandro, un lateral que metió un golazo en el Camp Nou, Tocornal, Barbaric…).
También uso muchísimo aquella pregunta retórica de, «Vale les mola Franco pero, ¿quién les va a pedir cuentas, nosotros, una generación de españoles a los que nos gusta hacernos besos negros? Anda no me jodas.»
He aquí mi modesto homenaje a tu persona, que ha enriquecido mi catálogo de expresiones y modismos.
1 junio, 2007 a las 9:10 pm
A mí me parecía muy enriquecedora la anécdota, no sé si ficticia, de Juanito junto a otros pesos pesados del vestuario merengue haciendo debutar a un casi púber Butragueño en el maravilloso mundo de las señoritas putas. Si non é vero, e ben trobatto…
2 junio, 2007 a las 11:55 am
¿Para cuando un artículo en cancerberos sobre el melanoma consagrado que fue Andoni Zubizarreta: «El héroe de Nigeria.»?
2 junio, 2007 a las 1:06 pm
Reñones, aquí el cancerbero de esta santa casa. Dos cosas, dos.
Una: mantén vivo el recuerdo de Pichu, porque por cuestiones de trabajo no pude escribir sobre él cuando tocaba pero no estaría mal hacerlo, que más vale tarde que nunca. Que el chaval se lo merece.
Dos: sobre Zubizarreta ya hablaremos, seguro, pero esperemos que esta Bitácora dure años (los justos para que nos fiche el As y El Mundo Deportivo), de manera que habrá que echarle algo de paciencia, al menos hasta que un servidor decida de qué parte se pone, porque Zubi es un portero que me repugna pero que, por contra, siempre querría en mi equipo.
Y lo de Nigeria fue muy grande, para un antiespañol, ehem…
2 junio, 2007 a las 1:14 pm
Pichu ya está en nuestras maldiciones «forever and ever». La parroquia atlética no olvida y ya le ha preparado un altar vudú junto al no menos recordado Toni Jiménez Sistach, also known as «Tamudo es mi amigo» a.k.a «Os lo devolveré, lo juro». Bien mirado, Zubi sirvió para que echáramos a Clemente. Y mal mirado, excepción hecha de alforjas Camacho no hemos vuelto a llegar tan lejos con la Roja. Mmm, que opina el barcelonismo de que el Dream team ganara la Champions con diez?
3 junio, 2007 a las 10:13 am
Zubizarreta fue un golero segurísimo justamente hasta que empezó a decirle a sus amistades que era campeón de Europa. Como bien dice Ràtzia, en las disputas con amigos madridistas sobre quién tenía que ir a la selección, si él o Buyo, sentías cierta vergüenza defendiendo al vasco cuando ellos te recordaban los paradones del gallego, pero te escudabas en que era la sobriedad personificada y que nunca amenazaba con dejar el equipo con diez. A partir de Wembley fue cuando empezó a meter balones que iban fuera y tal, restándole potencial tanto al Barça -aunque aún quedaban por venir cosas peores- como a la España C.F. que montó Javi.
Supergarcía contaba siempre que Juanito cargó con las culpas de lo de las putas en la habitación de no sé qué desplazamiento europeo del Madrid, pero que el «armadanzas» había sido Valdano, y que cuando Amancio -el entrenador entonces- les pilló, Butragueño corrió raudo a esconderse tras las cortinas.
3 junio, 2007 a las 11:42 am
Pues justamente De la Morena cuenta en su libro la historia de aquel desplazamiento.
Según dice él, Juanito y Lozano estaban con las señoras putas dentro de la habitación, haciendo vete tú a saber qué, y en esto llegaron Valdano y Butragueño de haberse reunido con para tomar un café con… ¡Menotti!
Al pasar por delante de la habitación, notaron el ruido, y tocaron la puerta. Juanito, sociable él, los dejó entrar, cosa que vió Amancio, que pasaba por ahí. El entrenador tocó la puerta, abrió Valdano, y ahí ya empezó el follón.
Quédate con la versión que más te guste. A mi me gusta más la del Butano.
3 junio, 2007 a las 3:58 pm
No sé si en el Marca o en el As, leí un extracto de las memorias de Maradona, y contaba que, de visita en Barcelona por algún homenaje, le encarcelaron por un montaje que había organizado Núñez, con un joven yonki de por medio, que acusó a Maradona de haberle atropellado. El argentino tuvo que pasar unos horas en un calabozo y decía que algunos futbolistas comandados por Juanito fueron al cuartel de los Mossos d’Esquadra pidiendo la libertad de Maradona con trabajados argumentos, que el pequeño delantero gritaba a la cara de los agentes: «Viva Franco, hijos de puta», «Arriba España, soltar al Diego, catalanes de mierda», había otros mejores, pero se me han olvidado…
3 junio, 2007 a las 5:10 pm
Las memorias de Maradona se pueden descargar en páginas de libros, así que corro raudo a buscar ese episodio.
¡Viva Franco hijos de puta!
3 junio, 2007 a las 6:32 pm
Lo mejor de las memorias del 10 es una historia de cuando jugaba en el Sevilla, bajo las órdenes de Bilardo. En uno de los últimos partidos de la Liga, andaba Diego medio lesionado (como casi siempre, por otra parte), y en el descanso del partido le infiltraron «en las ingles, con una aguja de casi 10 cms». Ahí bien, cuando a los 5 minutos de empezar la segunda parte, va Bilardo y le cambia.
Al Pelusa no le debió de hacer mucha gracia que nada más recibir una dolorosísima inyección, el Narigón le cambiase, así que después del partido, no recuerdo si en casa de Bilardo o en la de Maradona, se liaron a puñetazos. Sí, sí, como lo oyen.
3 junio, 2007 a las 6:38 pm
Es cierto, le dio un puñetazo -normal, por otra parte- y Bilardo ¡¡se puso a llorar!!
3 junio, 2007 a las 11:24 pm
Al final el episodio de Juanito intentando liberar a Maradona no recogía tantas soflamas a la patria como recordaba, en fin, me he dejado llevar por el mito…
3 junio, 2007 a las 11:47 pm
Bueno, pero la anécdota está muy bien y ha dado pie a que haga semanalmente un Así habló Maradona.
4 junio, 2007 a las 3:55 am
Me alegro yo también, entonces, porque de la boca de Maradona ha salido cada exabrupto…
Sobre futbolistas y putas, un amigo me contó enterita, enterita, la famosa reunión de los futbolistas del Betis en casa de Benjamín, pues vivía en la casa de enfrente (de hecho, cuando salió por la TV, la casa que aparecía era la suya). Tenía grabado en video doméstico cuando el gran Denilson saltaba por la ventana para huir a toda velocidad de la urbanización…
Acerca de cánticos ultras sobre desgracias ajenas… derby Oviedo-Sporting en 2ª, temporada 2001-2002, habiendo muerto Dubovsky durante el verano anterior (se cayó en Tailandia por una catarata): «¡Dubovsky profesor de natación!», «Se cayó por un barranco (3bis)/ vestido de azul y blanco», «¿Quién/ le dió/ a Dubovsky el empujón?/ No/ fui yo/ fue un puto carbayón!» (música de OBK). Fue un domingo por la mañana, fui de resaca y no me acuerdo de mucho, pero no se me olvidarán las lágrimas del portero del Oviedo, Esteban.
4 junio, 2007 a las 1:46 pm
Mucho antimadridista por aqui, eso hace bajar muchos enteros al blog.
Por otra parte mereceis el mismo respeto en vuestro lecho de muerte que el que estais dando a juanito y dubovsky.
4 junio, 2007 a las 6:55 pm
Y no habéis mencionado la otra variante del clásico que canta el Frente Atlético en el min.7: Illa, Illa, Illa, Juanito Zapatillaaaa!
Y el Pikachu ese que se pire a la vendimia o se vaya por ahí…
5 junio, 2007 a las 11:48 am
A mí me sorprende que parece que os hacen gracia los cánticos estos del FA, y los del Sporting. Me gusta el cachondeo como el que más, pero éstos me parecen propios de grandes hideputas.
5 junio, 2007 a las 12:08 pm
Yo no he visto que a nadie le hagan gracia los cánticos del F/A que aquí han sido puestos, ni creo que se hayan puesto para hacer gracia. Que haya pobre gente que no sepa leer, bueno, pero que por las analfabetadas se guíen los que sí saben tiene cojones. En fin.
5 junio, 2007 a las 1:40 pm
No sé, Álvarez, qué quieres que te diga. Por escrito es complicado, así que puse «parece que». Lo siento, la contemplación de la mierda me pone de mala hostia. Malos tiempos para la lírica.