RBBE REDACCIÓN DE BIEN La cumbre de líderes mundiales del G-20, reunida en Washington con la presencia de España por primera vez en un acto de relevancia internacional tras Tordesillas 94 copas 2×1 nacional e internacional en la que se debate si abandonar los principios establecidos de la economía de mercado y el capitalismo internacional para entrar en un modelo ‘de rostro humano’ o lo que es directamente ya que Londres ha nacionalizado la banca dar un paso más allá y nacionalizar las almas para arrebatárselas a la Coca-cola y devolvérselas al Estado, se ha visto ensombrecida por un dilema mucho mayor que se cierne sobre la humanidad sin visos de resolución y que podrá acarrear las más nefastas consecuencias con cielos que se tiñen de sangre y tierras que se agrietan para escupir llamas: ¿la selección vasca se ha de llamar Eujkadi o Eujkal Herria?
RBBE REDACCIÓN EL PARDO No sé qué clase de hijos de puta rigen la Fifa. Pero titular la grandiosa victoria de la muy proletaria selección norcoreana femenina ante Nigeria por un apabullante y demoledor uno a cero con “RPD de Corea comienza con el pie derecho” es de redactores que están pensando en los trannys que van a conocer cuando salgan del trabajo y la tensión les empuja a bromear y hacer apuestas con los titulares. En fin, compañeros, que hemos ganado. No voy a perder mucho tiempo haciendo el anormal transformando la poca información que hay sobre este partido en tonterías. Parece que las camaradas han sido muy superiores en todos los ámbitos. Aunque no andaban muy duchas a la hora de definir y al final las morenas casi les dan un disgusto. Gol de Kim Kyong Hwa. Pero en la imagen hemos seleccionado a Hye Ok Kong por cómo dirige, con que firme solemnidad y prestancia lleva el balón hacia el futuro; hacia el paraíso socialista. Maravilloso, como este mensaje del Amado Líder, Kim Jong Il, con el que he dado buscando fotos e información del encuentro, que viene que ni pintado para ilustrar la victoria de las chicas. Errebebé, Kim Jong Il os habla y en español. Por lo demás, yo sólo digo una cosa, esta selección femenina norcoreana ha llegado a la Olimpiada jugando seis partidos de clasificación: seis victorias, cincuenta y un goles a favor. Tendrán el seguimiento que merecen. Pero lo importante hoy es presentar a nuestro enviado especial a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.
Bueno, en realidad no ha sido así exactamente la cosa, pero como apenas se ha creado alarma social sobre el particular, desde la RBBE creemos que nuestra labor exige agitar un poco las consciencias y plantar cara a cualquier agresión del Imperio, por pequeña que sea y justificada que parezca, a través de titulares lo más grandilocuentes, manipulados y manipuladores que se pueda, que si no no nos moveis ni una ceja, cojones. O sea, que no es que los Estados Unidos invadan Europa, sino que uno, que vive en la Vila de Gràcia, hogaño distrito perdido en el marasmo de la gran Barcelona, antaño pequeño municipio independiente al norte de la capital, se extraña cuando oye retronar en las angostas callejuelas el zumbido de los Ford Crown Victoria de cristales tintados, acostumbrado a que los políticos locales, para entrar a este barrio, se hagan los jipis y cojan una bicicleta en la calle Còrsega para acercarse al pueblo, sin caer en la cuenta que el noventa por ciento de personas de piel rosácea e higiene descuidada ejercen su derecho a voto en Reijkiavik, Oslo o Hamburgo. Y que los que les roban la bicicleta y no dejan dormir a los anteriores -ni a mí-, de piel cetrina, escasa estatura, pelo lacio y moreno, y similares hábitos de limpieza personal lo hacen en La Paz o Caracas. Y si yo me sorprendí no quiero ni imaginar cómo se debieron quedar los jerifaltes del Club Esportiu Europa, el histórico club deportivo de Gràcia, que un día fue un grande del fútbol, tan grande como que fundó la sacrosanta Liga y jugó tres temporadas en Primera, casi ganando la Copa del 23 después de haber eliminado al Mejor Club del Mundo en ciernes, y que hoy malvive en la Tercera División -logros todos ellos que quedan matizados cuando uno se entera de que fue el Europa el que introdujo el
deporte del diablo baloncesto en Barcelona, con un apasionante partido contra el Laietà que acabó con el abultado resultado de 8 a 2 a favor de los de Gràcia-, cuando vieron llegar a unos señores impecablemente vestidos con trajes negros y ocultos tras unas gafas de sol de espejo que, con acento norteamericano, les preguntaban por la General Motors con un interés que distaba, y mucho, de hacer una prospección demoscópica sobre los patrones de compra de automóviles de los barceloneses. Porque resulta que el pasado 3 de febrero algún gracioso con muy mala leche (para los que sepáis usar algo mejor que el Paint, creo que les llaman «jáquers»), dice la versión oficial, usó la plataforma donde el Europa alojaba su modesta web, váyanse ustedes a saber por qué ésta entre los millones y millones de páginas del mundo, para entrar en los archivos de la General Motors y trastearles datos de vital importancia. Que oigan, llámenme conspiranoico, pero todo puede ser que la General Motors esté colgando su enésima cortina de humo para disimular sus lamentables resultados y sus crisis sucesivas, o que alguna secretaria le diera a la tecla Supr. compulsiva y rítmicamente con la nalga mientras, sentada sobre la mesa del Director General, aguantaba con profesionalidad y estoicismo sus embestidas y luego, con las prisas, usaran al pobre CE Europa como muñeco de paja para cargarle el muerto a otro. Y claro, se empieza accediendo a que el FBI se pase la soberanía nacional por el forro de los cojones y le diga a nuestra policía que gracias pero que no toquen nada que ya se encargan ellos y a saber cómo se acaba, puede que hasta llamándole soccer al fútbol. Europa, despierta. Qué sé yo, compren coches chinos. O váyanse a entrenar a Irán, con dos cojones.
Demasiadas son las veces que, durante nuestra vida, nos lamentamos de no haber sabido aprovechar la oportunidad cuando se presentó, conscientes de que obedeciendo a alguna extraña regla de equilibrio universal las segundas oportunidades son escasas. Sirva lo mismo para esa primera novia de la escuela con granos purulentos y corrector bucal como para la derrota del Comunismo Internacional en su afán por dominar el mundo. Pero como toda regla tiene su propia excepción, aunque infrecuente, puede que se nos presente la oportunidad de enmendar la plana y abandonar la retórica del «What if…?» y el wishful thinking para escoger, esta vez sí, el camino correcto: a saber, la niña fea se nos ofrece hoy bajo la forma de una diosa del porno amateur con una dotación mamaria inversamente proporcional a la rigidez de su moral o bien el telón de acero se abre de nuevo para mezclar agua y aceite y, en las fases eliminatorias para el Mundial de 2010 a celebrar en Sudáfrica (Europa), el azar (o el club Bildelberg, o la Trilateral, o los masones, por qué no, ansiosos todos ellos de reverdecer viejos conflictos con razón a aquello de los pescadores y los ríos revueltos) nos ha deparado en las liguillas asiáticas el enfrentamiento entre la República Democrática de Corea y un país que, casualmente, también se conoce como Corea, del Sur en este caso, y en las liguillas americanas, el enfrentamiento entre la Comunidad Autónoma de Cuba y el Imperio useño. La Guerra Fría se recalienta como un plato precocinado guardado largo tiempo en el congelador. Si los dos capítulos de mayor tensión en el enfrentamiento entre el Mundo Libre y el Mundo Más Libre (la Guerra de Corea, 50-53, -primer enfrentamiento bélico, en el backyard eso sí, que tampoco es cuestión de abusar, entre comunistas y capitalistas, y del que resultó la división antinatural que todavía hoy sigue vigente- y la Crisis de los Misiles de Cuba, 1962, -con la URSS acudiendo de manera poco disimulada al rescate de los hermanos cubanos después del episodio de Bahía Cochinos-) no se saldaron con resultados demasiado positivos para los nuestros, hoy tenemos la oportunidad de tomarnos merecida revancha, con el aliciente de no tener que poner al mundo en general al borde del colapso nuclear. Y como un Marca de la vida cualquiera, la RBBE proclama voz en grito y
mástil enhiesto puño en alto: esta vez sí, VENCEREMOS.
Hemos descubierto el porqué de nuestra lamentable clasificación en el Technorati. No es, como creíamos, porque no nos enlacéis en vuestros blogs, queridos lectores (no os pedimos dinero, gandules, sólo mejorar nuestro indicador de autoridad en la red). Tampoco es, como sospechábamos, porque llevéis en silencio vuestra
adicción afición y, avergonzados como se avergonzaría el que goza retozando con animales de granja, os negáis a evangelizar al aficionado medio en vuestros trabajos, familias, escuelas, gimnasios o grupos de autoayuda, abriéndoles los ojos a la fe errebebeísta, probablemente el mejor blog futbolístico del mundo. Porque huelga apuntar que en ningún momento hemos barajado siquiera la posibilidad de que nuestros ránquings abisales y, por consiguiente, nuestro a todas luces mejorable tráfico de visitas y volumen de comentarios (hablamos sólo de cantidad, no de calidad, eh, ojo, que no cometeremos la temeridad de trataros como gilipollas como hacen, así, a botepronto, los partidos políticos con sus votantes o los periódicos deportivos con sus lectores) se debieran a la mala calidad de lo que escribimos. No. Bueno. O sí. Pero no os vamos a echar toda la culpa a vosotros sino sólo la parte que os toca. Dimensionemos. El resto de la culpa se lo vamos a dar a los 1.000 millones de chinos que, gracias a la transparente y admirable política informativa de su gobierno, NO NOS PUEDEN LEER. Es como si al señor Ortega le dijeran que vale, que muy bien, pero que a partir de mañana a las tiendas Zara sólo podrán entrar hombres heterosexuales. Será posible. Habráse visto. Pero si estamos más a la izquierda que L’Humanité, y tratamos al comunismo internacional con más cariño que el Granma o Ignacio Ramonet. Si es que por no tener ni siquiera tenemos publicidad. Nos parece fantástico que censuren al Marca, al As, a Diarios de Fútbol o a la web de Private. Por censurar, que censuren a todos los que podrían hacernos la competencia. ¿Pero a nosotros? Estamos muy dolidos. Podríamos haber sido la cabeza de puente del maoísmo en la Europa Mediterránea y mirad cómo estamos, en la sombra, apestados al lado de liberalismo.org. Joder, que hasta Libertad Digital pueden leer. Hoy iremos al primer Gran Muralla o El Oso Panda Feliz que nos crucemos por la calle, entraremos con lágrimas en los ojos y abrazaremos a la camarada menor de edad que sirve Pato Pekín a pequeñoburgueses pagados de sí mismos para transmitirle el cariño y el amor que la RBBE siente por nuestros hermanos chinos.
«Las cosas se desarrollan sin cesar. Han transcurrido sólo 45 años desde la Revolución de 1911, pero el aspecto de China ha cambiado por completo. Al cabo de otros 45 años, esto es, para el año 2001, a comienzos del siglo XXI, China habrá experimentado cambios aún mayores. Será un poderoso país industrial socialista. Y así debe ser. Con una superficie de 9.600.000 kilómetros cuadrados y una población de 600 millones de personas, China debe hacer una contribución comparativamente grande a la humanidad. Durante un largo periodo, su aporte ha sido muy reducido, y esto nos apena. Pero seamos modestos, no sólo ahora, sino también después de 45 años. Seamos modestos siempre. En nuestras relaciones internacionales, los chinos debemos liquidar toda manifestación de chovinismo de gran potencia en forma resuelta, definitiva, cabal y completa.»
Mao Tse-Tung, En memoria del Dr. Sun Yat-sen
(noviembre de 1956)
[Obras Escogidas, t. V].
Todos aquellos que no tenemos nación o que caso de tenerla la FIFA la considera al mismo nivel que el Mundodisco, la Tierra Media, Euskal Herria u Oz, y en menor estima que, qué sé yo, Gibraltar o las Feroe, siempre podemos refugiarnos en brazos de los pocos estados socialistas que resisten en este mundo globalizado de neoliberalismo galopante y bla bla bla (inserte aquí sus citas preferidas de Ignacio Ramonet). A menudo hemos seguido en esta santa casa las cuitas deportivas de los Hombres Nuevos Socialistas de Cuba, Vietnam, Venezuela o la URSS (sí, hemos dicho la URSS), pero aunque Proudhon (un señor que no sólo era anarquista, sino que encima ¡era francés!) afirmara que no hay otra alternativa para las mujeres que ser amas de casa o prostitutas, aquí, ni que sea porque a veces nos leen nuestras venerables madres y amantísimas esposas, vamos a dar cabida también a las Hombras Nuevas Socialistas, concretamente a las Hombras de Corea, que están defendiendo con honor al Líder, al Socialismo y a la Humanidad en la Copa Mundial para féminas que estos días viene disputándose en la República Popular China, un país que anda coqueteando cual guarrilla quinceañera con el capitalismo y cuya única esperanza de no ser violada analmente por dos taxistas y tres estibadores del puerto pasa por que Kim Jong-Il ejerza de hermano mayor, le pegue tres hostias, la meta en cintura y le plantifique una falda plisada hasta los tobillos, que desde que papá Mao la dejó huérfana está insoportable con esto de la edad del pavo. De momento, conformémonos con glosar las gestas del equipo femenino (es un decir) coreano, vanguardia comunista en una China que pierde el norte por momentos, que al fin y al cabo es como tifar por España, porque ahí las tenéis, con los cuartos de final contra Alemania, vigente campeona del mundo, a la vuelta de la esquina. Ah, sí, tenéis razón, la de la foto que encabeza este artículo no es coreana, es sueca, pero… ¿habéis visto esos pezoncillos?
Durante la Guerra Fría, el único campo de batalla donde coincidieron a pecho descubierto las dos superpotencias fue el deporte, sobre todo los Juegos Olímpicos, que, salvo boicot, se convertían por unas semanas en jueces de la competencia entre socialismo y capitalismo. Aunque el duelo directo entre los Estados Unidos y la gloriosa URSS solía estar igualado, la superioridad del comunismo se comprobaba en la ingente cantidad de medallas que los satélites soviéticos conseguían, ya fuera empleando armas convencionales o químicas, como es el caso de los trannys de la DDR.
Pero en el verano de 1988, los comecoñeros fueron un paso más allá. El miedo se apoderó de Occidente cuando la base del equipo del Ejército Rojo, el TSKA –más tarde CSKA o chesca-, reforzado con lituanos del Zalgiris, dejó sin final al equipo de baloncesto norteamericano capitaneado por el almirante David Robinson, pero sobre todo cuando un extraño combinado de ingenieros ucranianos, campesinos rusos y atracadores moldavos le arrebató el oro futbolístico a la no menos todopoderosa selección brasileña. La exhibición de poder puso a trabajar a destajo a las inteligencias occidentales, por lo que la siguiente cita olímpica, Barcelona´92, ya no pudo disfrutar del equipo soviético, sino de un engendro denominado CEI que, de todos modos, consiguió el primer puesto del medallero de forma abrumadora. Para analizar este suceso clave en la Historia del siglo XX, recibamos con un gran molinete con la chorra a nuestro segundo miembro de la Mesa Nacional de RBBE galaicoportugués, que tras un período de baja se reincorpora para gloria de los lectores y de la propia bitácora.
El combinado nacional cubano, de Cuba (España), ha palmado miserablemente la Copa de Oro 2007 contra los Estados Unidos de América -los recordará de 1898, son los que perdieron la guerra contra España, en la cual el derrotado tenía que adobarse ese islote páramo improductivo y encima comunista en el que la ciencia y el progreso no han dado más de si que para inventar el hacer pajas con las tetas, que tampoco está mal, en RBBE todos salvo uno, en sus treintenas, valoran más este avance en su vida diaria que el del motor de combustión. En el interior, damos parte hasta de la fecha y hora de cada defecación de los jugadores durante la concentración.
Bajan un tanto revueltas las aguas en las autonomías españolas de ultramar, y no nos extraña, porque el gobierno sionista y masón mundial, concretamente su ministerio de deportes, que responde a las siglas FIFA, ha ejecutado, sirviendo a oscuros intereses, una política antiespañola más: se prohíbe la disputa de partidos internacionales de fútbol en estadios sitos a más de 2.500 metros de altitud respecto al nivel del mar. Traduciendo la medida, y en vistas de que ni Nepal ni el Tibet avanzan en lo que a deporte de élite se refiere: que las comunidades autónomas de Perú, Bolivia, Ecuador y Colombia tendrán que abandonar sus sedes habituales para jugar en ciudades menores, no fuera que los rivales se les ahoguen y las piernas no les respondan por culpa del soroche. Nos recortan terreno balompédico. Así que habrá que decirlo alto y claro: no jugar a más de 2.500 metros es de putos maricones.